Mantener el curso: su Registro para el Cuidado de la Diabetes

Controlar la diabetes significa cuidarse a largo plazo. Ayúdese con un Registro para el Cuidado de la Diabetes personalizado, y con otros útiles recursos que puede descargar.

Nunca olvide la primera regla de la diabetes: usted es quien la controla, no al revés. Y lograrlo es tan fácil como mantener el curso.

Seguir adelante con el tratamiento

Es cierto que la diabetes debe manejarse día a día, pero no tiene que ser una carga pesada. ¿Cuántas veces pensó que algo en su vida era complicado? ¿Cuántas veces vio que, con el tiempo, no era así? Con la diabetes pasa lo mismo. Con el tiempo, los nuevos hábitos de alimentación, actividad, medicación y control de niveles pueden convertirse en una costumbre saludable. Usted puede ser más fuerte que su diabetes, y aquí estamos para ayudarle.

¿Una buena idea para seguir el curso? Descargue su Registro para el Cuidado de la Diabetes, con secciones para que pueda registrar su peso, presión arterial y otros exámenes y resultados de pruebas importantes.

Identifique desde el principio los problemas asociados con la diabetes

Algunas de las pruebas de laboratorio que le hacen durante su visita al médico también pueden ayudar a determinar si la diabetes ha producido algún efecto a largo plazo. Muchas de las señales de daños causados ​​por la diabetes no aparecen durante varios años. Incluso entonces, las señales pueden ser tan pequeñas que no usted podría no darse cuenta de ellas. Usted y su equipo de atención de la diabetes pueden ayudar a solucionar estos problemas si controlan la diabetes con cuidado y mantienen sus niveles de azúcar en la sangre en el rango recomendado por su médico. 

La Asociación Americana de la Diabetes (ADA) ha identificado algunos problemas comunes relacionados con la diabetes. A continuación, verá descripciones de cada uno de ellos y las formas de reducir el riesgo de padecerlos, para ayudar a mantener su cuerpo lo más saludable posible.

Enfermedades vasculares

Un nivel elevado de azúcar en la sangre puede dañar los vasos sanguíneos del cuerpo y causar enfermedades vasculares. Por ejemplo, una obstrucción del flujo de sangre a las piernas puede causar calambres, dolores o sensaciones de ardor en las piernas y los pies. 

Las personas con diabetes tienen entre 2 y 4 veces más probabilidad de tener enfermedades vasculares. Para su protección, la ADA sugiere que:

• Deje de fumar

• Baje el colesterol malo (LDL, por sus siglas en inglés) y aumente el colesterol bueno (HDL, por sus siglas en inglés)

• Mantenga su presión arterial baja

• Aumente la actividad física

• Pregunte a su médico si tomar aspirina le puede ayudar

Daño en los nervios (neuropatía)

Con el tiempo, el nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar los nervios del cuerpo. Hay muchos nervios distintos que pueden verse afectados, por lo que los síntomas varían. Sin embargo, algunos síntomas pueden incluir dolor y entumecimiento en las manos o los pies, disfunción erectil y problemas digestivos. Consulte con su equipo de atención de la diabetes si tiene síntomas como estos.

La ADA sugiere protegerse contra el daño a los nervios con un buen manejo general de la diabetes.

Problemas en los ojos (retinopatía)

El nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar las pequeñas venas que llevan la sangre a los ojos y causar varios problemas. Si no se cuidan bien, estos problemas en los ojos pueden llevar a la pérdida de la visión.

Pasos que puede seguir para ayudar a proteger sus ojos:

• Controle su azúcar en la sangre

• Controle su presión arterial

• Hágase un examen de ojos dilatados con un oftalmólogo, al menos una vez al año

• Llame a su equipo de atención de la diabetes  de inmediato, si nota cambios repentinos en la vista, como visión borrosa o pequeñas manchas flotantes delante de los ojos

Daños en los riñones (nefropatía)

Con el tiempo, el nivel alto de azúcar en la sangre puede dañar las pequeñas venas de los riñones.

Esto es lo que puede hacer para cuidar sus riñones:

• Mantenga sus niveles de azúcar en la sangre dentro del rango que su médico le ha recomendado 

• Hágase una prueba de orina para analizar la cantidad de proteína cada año. Esta prueba se llama prueba urinaria de microalbúmina. Puede ayudar a detectar las primeras etapas del daño en los riñones, antes de que empeore

• Hágase una prueba de sangre de creatinina sérica al menos una vez al año. Esta prueba también puede detectar el daño en los riñones en sus primeras etapas

• Controle su presión arterial. La presión arterial alta puede hacer que sus riñones trabajen más duro. Si es alta, pregunte a su doctor si debería recibir tratamiento con medicamentos para la presión arterial alta según indican las directrices de la ADA.

• Evite fumar. Fumar daña los vasos sanguíneos

Infecciones

En el cuerpo, los glóbulos blancos de la sangre combaten las infecciones. El exceso de azúcar en la sangre puede hacer que los glóbulos no funcionen tan bien. Las estadísticas muestran que, en algún momento de su vida, alrededor de un tercio de las personas que viven con diabetes tendrá un trastorno de la piel, y una tercera parte tendrá enfermedad de las encías.

Los dientes y los problemas en las encías

La diabetes puede aumentar la cantidad de azúcar en la saliva. Con el tiempo, esto puede causar caries e infecciones de las encías. Pero usted puede ayudar a prevenir estos problemas si se cuida bien los dientes y las encías. 

Cómo proteger sus dientes y encías:

• Maneje sus niveles de azúcar en la sangre siguiendo su plan de cuidado de la diabetes

• Visite a su dentista por lo menos dos veces al año para chequeos y limpiezas. Asegúrese de decirle a su dentista que usted tiene diabetes

• Llame a su dentista si las encías se le ponen rojas, sangran o están sensibles. Estas pueden ser señales iniciales de enfermedad de las encías

• Cepíllese los dientes dos veces al día y use hilo dental una vez al día

• Deje de fumar

Problemas de los pies

Un nivel alto de azúcar en la sangre también puede dañar los nervios de los pies. Si esto sucede, es posible que no sienta dolor, calor o frío. Una llaga o corte puede empeorar e infectarse sin que usted lo note. La diabetes también puede reducir el flujo de sangre a los pies, y cuando los pies no reciben suficiente sangre las infecciones no se curan bien.

Ponga especial atención a sus pies:

• Use zapatos que cubran todo el pie y le queden bien. Trate de no ir descalzo

• Use calcetines limpios o medias hechas de un material que absorba la humedad y que no le apriete demasiado

• Revise sus pies todos los días para ver si tiene la piel seca, grietas, cortes y enrojecimiento

• Mantenga sus pies limpios con agua tibia y jabón, pero no los deje en remojo

• Después de lavárselos, hidrátese los pies con una loción para mantener la piel sana

• Utilice una lima para mantener sus uñas cortas. Evite usar máquinas de cortar uñas, ya que podría cortarse. Si se corta o se hace un arañazo, cúrelo de inmediato

• Si tiene callos, durezas o uñas encarnadas, consulte a un podólogo (médico de los pies)

• Hágase un examen de los pies una vez al año

¿Quiere saber más sobre cómo empezar con buen pie a cuidar la diabetes? Descargue esta hojas de datos:      

Cuidado de los pies para personas con diabetes

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